domingo, 26 de septiembre de 2010

Cielo de septiembre



Pienso que el resto del año no se ve un cielo igual al de las mañanas de septiembre; me refiero a un cielo tan persistentemente azul, tan vacío de nubes. Y me acuerdo siempre de las vacaciones en la aldea -quince días en septiembre - y de cómo era el viento cuando caminabas, y de que tenías que ponerte una chaqueta por las tardes - el cielo de septiembre es a mí como la magdalena al tiempo perdido- 

Leo a Sylvia Plath sentada en el balcón, apurando el calor del final del verano; leo "Ariel" porque aún trato de comprender algo que le sucedió a mi amigo W, hace algún tiempo -parece que hace mucho tiempo, que hayan pasado años, pero no es cierto: hace muy poco, y es pronto tal vez para que yo comprenda- La poesía es capaz de explicarlo todo, o eso me parece a mí, cuando leo algo como:

Elm


I know the bottom, she says. I know it with my great tap root;
It is what you fear.
I do not fear it: I have been there.

Is it the sea you hear in me,
Its dissatisfactions?
Or the voice of nothing, that was you madness?

Love is a shadow.
How you lie and cry after it.
Listen: these are its hooves: it has gone off, like a horse.

All night I shall gallup thus, impetuously,
Till your head is a stone, your pillow a little turf,
Echoing, echoing.

Or shall I bring you the sound of poisons?
This is rain now, the big hush.
And this is the fruit of it: tin white, like arsenic.

I have suffered the atrocity of sunsets.
Scorched to the root
My red filaments burn and stand,a hand of wires.

Now I break up in pieces that fly about like clubs.
A wind of such violence
Will tolerate no bystanding: I must shriek.

The moon, also, is merciless: she would drag me
Cruelly, being barren.
Her radiance scathes me. Or perhaps I have caught her.

I let her go. I let her go
Diminished and flat, as after radical surgery.
How your bad dreams possess and endow me.

I am inhabited by a cry.
Nightly it flaps out
Looking, with its hooks, for something to love.

I am terrified by this dark thing
That sleeps in me;
All day I feel its soft, feathery turnings, its malignity.

Clouds pass and disperse.
Are those the faces of love, those pale irretrievables?
Is it for such I agitate my heart?

I am incapable of more knowledge.
What is this, this face
So murderous in its strangle of branches?--

Its snaky acids kiss.
It petrifies the will. These are the isolate, slow faults
That kill, that kill, that kill.

Sylvia Plath. Ariel


Este es el cielo de septiembre al que me refería
Olmo

Conozco el fondo, dice. Lo conozco gracias a mi larga raíz
maestra:
es lo que temes.
Yo no lo temo: ya lo he visitado

¿Es el mar lo que oyes en mí,
sus insatisfacciones?
¿O esa voz de nada que fue tu locura?

El amor es una sombra.
Cómo mientes y lloras en su pos.
Escucha: ése es el ruido de sus cascos; se fue, como un caballo.

Así galoparé toda la noche, con ímpetu,
hasta que la cabeza se te vuelva de piedra, y la almohada
césped, y resuene y resuene.

¿O he de traerte el ruido de los venenos?
Ahora es la lluvia, ese alto siseo.
Y he aquí su fruto: blanco hojalata, como el arsénico.

He padecido la atrocidad de los crepúsculos.
Abrasado hasta la raíz,
mis filamentos rojos arden y se mantienen, puñado de
alambres.

Ahora me rompo en pedazos que vuelan como garrotes.
Un viento de tamaña violencia
no tolera mirones: tengo que gritar.

También la luna es despiadada: suele tirar de mí
sin compasión, ella que es yerma.
Me desgarra su resplandor. O quizá la tenga atrapada.

La dejo ir. La dejo ir,
lisa y menguada, como después de una extirpación total.
!Cómo me poseen y cómo me enriquecen tus pesadillas!

En mí vive un grito.
Por la noche aletea,
buscando, con sus garras, un objeto de amor.

Me aterroriza el algo oscuro
que duerme en mi interior;
percibo durante todo el día sus giros blandos y plumosos, su
malignidad.

Las nubes pasan y se dispersan.
¿Son esas las caras del amor, esas pálidas irrecuperabilidades?
¿Por eso me inquieto el corazón?

Soy incapaz de más conocimiento.
¿Qué es eso, esa cara
asesina en su estrangulación de ramas?...

Su beso de ácidos serpentinos.
Petrifica la voluntad. tales son las faltas aisladas y lentas
que matan y matan y matan.

La traducción pertenece a Ramón Buenaventura

10 comentarios:

Sergio R. Alarte dijo...

Me ha encantado el poema de Sylvia Platt, no la conocía pero me gustaría leer más de ella, ¿dónde podría?
La entrada sencilla pero elegante, me introduce con suavidad en el vaivén de la poesía, vaivén desgarrador y lleno de vida.

MARIKO dijo...

gracias!

De Sylvia Plath Hiperión tiene, aparte de "Ariel" "Los árboles en invierno". Los dos están en edición bilingüe.

Un abrazo :)

Sergio R. Alarte dijo...

Gracias a ti.

Y un abrazo :))

maria dijo...

La veritat que el començament del poema, em sembla un dels millors d'ella. Bé, el poema, també.
Un bes
On has trobat un fons de blog tan bonic? I... estàs molt guapa en la foto!
C.

MARIKO dijo...

Aquest i un molt semblant d'un arbre i la lluna...que ara no sé com és diu, són dels meus preferits; i el de “Ovelles en la boira”, eixe també.

El fons és de blogger draft: has d'entrar en la plantilla que es diu “Picture Window”, i una vegada estigues ahí, li dones a la pestanya de l’esquerra que es diu “Fondo” (o fons, si ho tens en valencià) Apareix un quadret amb la imatge de fons (baix diu “cambiar imagen”), i si li piques damunt, se t’obrin totes les que hi ha de mostra. També pots pujar tu una que t’agrade...

Ah, i gràcies ^_^!

VERONICA LEONETTI dijo...

Cuanta verdad, Mariko.
Que el cielo de septiembre es el más bonito y que la poesía lo explica todo.

Coralet dijo...

Crec que dius La lluna i el teix :)
Si no recorde malament, fou un poema fet com a repte, entre ella i el seu marit.

MARIKO dijo...

Saludos, Verónica :)

Sí, sí..."La lluna i el teix"; no sé res, de la creació del poema, només que m'agrada molt, però ho investigaré...

Enric Herce dijo...

Setiembre siempre me ha parecido el mes con más personalidad del año. A la nostalgia por las vaciones perdidas, la melancolía por la perdida de la luz y el calor veraniegos, se suma la seguridad que da el retorno a la cotidianidad. Setiembre es como paladear una copa de oporto mientras al otro lado de la ventana la lluvia empapa las calles de la ciudad y una luz gris lo invade todo.

MARIKO dijo...

No podrías haberlo descrito mejor, Enric... :)