La brevedad de los días, la oscuridad, el frío del invierno.
Lo llevamos en la sangre y en los huesos: es nuestra historia.
Louise Glück. "Las siete edades"

A veces, yo también temo el invierno. Cuando, por ejemplo, te sorprende en la mañana un poema muy triste (no lo citaré, ni os llevaré hasta él; en su contra invoco al verano) O si acaso, te sube por el alma la hiedra del llanto, imparable. Es entonces cuando aprieta en el pecho la soledad del lobo, y sientes que habitas un Poniente imposible.
No necesito dragones. Ni una guardia inexistente que vigile los fantasmas de mis noches – los hombres están solos y son solo hombres- Puede que el olor del mar ayude; esto es Levante. Pero quizás sea mejor un poema bello. Y aún mejor, una voz. O ambos.
LA VOZ HUMANA
La piedra y la estrella no nos imponen su música,
las flores callan, las cosas parece que ocultan algo.
Los animales niegan en sí, por nuestra causa,
la armonía de la inocencia y el misterio.
El viento tiene siempre el pudor de una simple señal
y lo que es el canto, lo saben sólo los pájaros enmudecidos
a los que el día de Nochebuena echaste una gavilla sin trillar.
Les basta existir y eso es inexpresable. Pero nosotros,
nosotros sentimos miedo, y no sólo en la oscuridad,
sino que, incluso en la fecunda luz,
no vemos a nuestro prójimo
y aterrados hasta un conjuro violento
gritamos: ¿Estás ahí? ¡Habla!
4 comentarios:
Definitivamente, voy a por Juego de Tronos!
La serie, supongo que el libro también, es tremendamente despiadada y cruel con los seres que la habitan. Esto te lleva a un estado de tensión casi continua a lo largo de sus 40 minutos, a lo largo de los cuales, temes que en cualquier momento algo terrible puede pasarle a tu personaje preferido.
Lo cierto es que no he leido los libros, pero la serie la estoy siguiendo, y está muy chula!
La recomiendo, Samedimanche.
Sí, Enric...quin patiment! Sort que he llegit els llibres ja...
Los libros están muy bien; lectura veraniega 100%
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