Llegados a este punto, entiendo todo aquello que no puede explicar la poesía: lo prosaico del amor, por ejemplo (de ahí prosaico), la precisión de la música. Lo que un hombre puede inventar, otro lo puede descubrir. Y los días son una sucesión de evidencias, de pequeñas cosas (las más importantes): aparecen aquí, y allá, en la fragilidad amarilla de las horas, la demora del verano, o la tarde que tú habitas. Observar y razonar, demasiadas veces, no son una constante en mí; pienso que hay un hilo azul que tira de la madeja de mi vida, una hebra inasible, sinuosa. Pero no es cierto.

Hace relativamente poco revisité “Sherlock”, serie de la BBC one, con la inteligencia algo atribulada. Y aunque volvió a parecerme que tiene una producción estupenda, y un guión brillante, creo que no puse tanta atención a los casos, a las referencias al canon holmesiano, como a la profunda humanidad del personaje que (re)inventa Benedict Cumberbatch. Un hombre actual, pero con las particularidades (me gusta esa palabra para definir lo extraño) del famoso detective sutilmente añadidas; hay algo muy bello, también, en como va creciendo la amistad entre él y Watson (o viceversa), hasta llegar al clímax final... En fin, que es muy recomendable.
También leo “La ciencia de Sherlock Holmes”, que habla poco de Holmes, ciertamente, pero es un libro muy ameno: con crímenes, policías, Vidoqc... todo hechos reales. Puede que por eso no termine de entusiasmarme; hay algo irreal en Sherlock Holmes, en su inteligencia insólita, en el hecho probable (mejor que posible) de que nunca conoceremos a alguien como él.
La vida – que no la realidad - es infinitamente más extraña que cualquier cosa que la mente del hombre puede inventar.
2 comentarios:
Y como personaje irresistible que es, parece que nunca nos dejaremos de preguntar si existió un Sherlock real en el que se inspiraran las novelas. Al parecer, la última tendencia es señalar al propio Conan Doyle, quien asesoró a Scotland Yard en algunos casos con bastante éxito.
De la nueva serie ya hay ganas de una nueva temporada. Me encantó el piloto y el segundo me pareció el más flojo.
Es verdad: el segundo es un poco flojo... pero el tercero vuelve a subir el nivel!
A ver si Watson se deja la Tierra Media de una vez, y hay segunda temporada...
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