Estoy viendo ya la sexta temporada de la
serie Doctor Who (2005). La idea es hacerlo con calma; así deseo hacer las
cosas, a partir de ahora (lo digo, pero no lo hago). ¡Si hasta tengo un
destornillador sónico! Pero en fin, eso no viene al caso: lo que quería decir
es que su historia se ha vuelto oscura, muy oscura; como de miedo, incluso. Ocurren
cosas terribles, y el destino y la fatalidad lo impregnan todo (como una nube
inevitable).
Pero me gusta, porque en realidad no es así. No es como Torchwood; si alguien la ha visto, sabrá a lo que me refiero. Todo lo negro, y lo malo, nunca lo es tanto como parece, como era de esperar. Y el Señor del Tiempo, listo como él solo, también es el señor de su propio destino; y lucha, y se las ingenia, y no desfallece, ni se rinde, ni se apaga.
Pero me gusta, porque en realidad no es así. No es como Torchwood; si alguien la ha visto, sabrá a lo que me refiero. Todo lo negro, y lo malo, nunca lo es tanto como parece, como era de esperar. Y el Señor del Tiempo, listo como él solo, también es el señor de su propio destino; y lucha, y se las ingenia, y no desfallece, ni se rinde, ni se apaga.
* * *
¿De quién es la voz que susurra lo
negro, cuando las luces se apagan? Pienso que está escondida en alguna parte, y
que yo debería encontrarla. ¿Cómo es, cual es su nombre? Siempre digo: no la
escucharé. Pero siempre lo hago.
Se instala Septiembre, y viene a ser
como la imagen de los girasoles: inquietante, y bella, y probablemente triste; digo:
nunca más volveré a la playa de la ausencia, pero no lo cumplo. La tarde mengua
y el cielo es raro; la luz se escapa por el borde de las calles, como en aquel
pueblo en el que estuve un verano, y que tenía pequeños canales junto a las aceras,
por los que andaba el agua. Dije que alguna vez viviría allí. Pero nunca lo
hice.
Sospecho que en realidad, lo que ocurre,
es que nada me pasa en el orden correcto. Que podría ser. Que todo es extraño, demasiadas veces. Que todo da miedo. Siempre digo que no haré caso a los presagios, nunca más; y aún así,
nunca puedo cumplirlo. Que me impondré la cordura, como si tal cosa fuera
posible.
Hoy, sin embargo, he ido a decir algo. Y
no estaban las palabras.
De la ilustradora Hua Zuh
1 comentarios:
De todos los presagios siniestros, el más grave, el más infalible es el optimismo.
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